Falcon Lake o no lo llames amor... llámalo x

Llega a la 67 edición de la SEMINCI la obra prima de la directora canadiense Charlotte Le Bon Falcon Lake. La cual cuenta en su haber con un cortometraje dirigido en el 2018 "Judith Hotel". Para contarnos la historia de dos adolescentes que se conocen durante las vacaciones del verano. Descubriendo su sexualidad rodeada de engaños, tabúes y mentiras, ya sean o no piadosas. Para la recreación del film han contado con la participación del reparto comprendido por: Sara Montpetit (9, como Clhoé; Joseph Engel (), como Bastien; Leví Doré (), como Paul; Karine Gonthier-Hyndma (), como Louise; Monia Chokri (), como Violette; Jeff Roop (), como Bryan; Éléonore Loiselle (), como Maude; Anthony Therrien (), como Oliver; Pierre-Luc Lafontaine (), como Stan y, Pierre-Luc Lafontaine (), como Jackson.

Falcon Lake es un film que está repleto de metáforas y de ahí que podemos sacar demasiadas conclusiones del propio film. O en su defecto del mensaje real que ha querido impregnar la propia directora en él. Un adolescente y una chica ya más adulta, pero sin dejar de ser una cría. Se conocen durante las vacaciones de verano. En la cabaña familiar de Bastian. Personaje que siente una terrible atracción por Chloé. Una niña con cuerpo de mujer, que ve como se la juegan entre las fantasías sexuales de los amigos de ella. En medio de este relato la leyenda de un fantasma. Un crío que se ahogó en el propio lago. Por lo que se cuentan que se le puede ver pasear por este mismo. En algunas críticas he visto que subrayaban esto como un nuevo terror contemporáneo; pero veo que no llega a tener ningún tipo de presencia real dentro de la trama principal del film. Un film que le veo con la Espiga de Plata por lo complejo que es la historia y como se llega a relatar sin tener que llegar a lo mezquino dentro de la relación de los dos críos.


Falcon Lake habla de la pubertad de un joven a la hora de interactuar con una chica. Cómo va descubriendo esa atracción, por la cual no se llega a demostrar si es o no amor. Mientras que muestran a Chloé como a una chica muy enamoradiza, pero con miedo a que la hagan daño en situaciones que ella quiere evitar. De aquí que haya situaciones en el film dónde a lo mejor no se llega a entender del todo la compostura de los padres. Ante una situación que se palpa dentro del seno familiar.  Aquí es dónde el relato se hace muy fácil de visualizar, por lo rápida que va siendo la historia.


Entre ellos dos nace una unión dónde el propio Bastien se va ganando la confianza de Chloé. Es una persona que no la pide nada a cambio y tal vez, por eso ella encuentra en él. Un refugio dónde mostrar sus secretos mejor guardados. Siempre con el fondo de un lago, en dónde se guarda mucho más que la leyenda de un cadáver o, el fantasma de un crío que se ahogó. 

En Falcon Lake la cámara está totalmente prestada para ellos. Una historia que no conmueve, pero que llega a mostrar cosas que muchos padres no les gustaría saber de sus hijos. Cuando ellos se olvidan que también tuvieron esa edad y esos sentimientos. Ni tan siquiera los escenarios de trasfondo ni los demás protagonistas llegan a cubrir una historia en la que. Dónde se demuestra que ni el amor, llega a ser un ingrediente suficientemente honesto para poder abordarlo. 

Nota: 6/10.

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