Nota de prensa:
El 29 de enero llega a Filmin la película revelación del cine catalán, “Estrany Riu”, la ópera prima de Jaume Claret Muxart. La premiere mundial tuvo lugar en la sección Orizzonti del Festival de Venecia, para luego continuar su ruta por festivales como el D’A Film Festival o la sección Ikusmira Berriak del Festival de San Sebastián.
El filme está nominado a mejor dirección novel y a mejor actor revelación (Jan Monter) en los Premios Goya, que se celebrarán en Barcelona el próximo 28 de febrero. Además, "Estrany riu" suma 8 nominaciones a los premios de la Academia del Cinema Català, els Gaudí, incluyendo la de mejor película. El guion lo firma Claret Muxart junto a Meritxell Colell.
Dídac tiene dieciséis años y viaja en bicicleta por el Danubio con su familia. Entre días calurosos, un encuentro inesperado cambia el rumbo del viaje: un misterioso chico aparece entre las aguas del río. Su presencia enigmática no solo despierta algo nuevo en Dídac, sino que empieza a alterar la relación con su familia.
Expresionismo cinematográfico
“Estrany Riu”, a pesar de no ser autobiográfica, nace de una experiencia muy personal del director. Él y su familia solían ir de viaje en bicicleta por diferentes ríos de Europa. El paisaje es protagonista en esta película, desde el título hasta la trama y los personajes. El lugar escogido es el Danubio, pero no la parte conocida de Viena o Budapest, sino la zona de la Selva Negra, en Alemania, en busca de esos tonos verdosos que la caracterizan en verano.
Rodada en 16 mm, la cinta emula un cuadro en movimiento, una postal estival, y no es casualidad: “Mi abuelo, Jaume Muxart, era un pintor expresionista abstracto y mi abuela, Roser Agell, era más de Paul Klee, con un tipo una pintura más surrealista y un tanto más daliniana en algún punto. Pero los dos tenían un uso del color muy intenso, sobre todo mi abuelo, que metía capas de pintura y pintura. Desde los tres años que me iba a su taller y lo veía pintar… Por algo siempre digo que quiero hacer un cine expresionista. Al final el 16mm está mucho más cercano al óleo, también en lo matérico”, explica Claret Muxart para Caimán.
A un metro de distancia
La trama principal de la película versa alrededor de la adolescencia y todo lo que eso implica: la familia, la sexualidad y la intimidad. "No quería hacer una película sobre el descubrimiento de la homosexualidad, sino sobre la sexualidad en su totalidad. Didac, de hecho, llega a decir que le gusta un Gerard, no los chicos. Me parecía una declaración política que nació de los ensayos. Es un personaje que va fluyendo y, en la película, el drama no está en la salida del armario, sino en sus miedos y en su crecer", cuenta el director para Kinótico.
Lo más importante para él siempre ha sido cuidar de sus actores y especialmente en las escenas más íntimas de la película: “Trabajamos con una coordinadora de intimidad, Tábata Cerezo. Además, con el director de fotografía, Pablo Paloma, pensamos mucho cuál era la distancia de la cámara respecto al cuerpo. Y nos dimos cuenta de que la mejor opción era un metro, porque si estábamos más lejos era un punto de vista voyeur y nunca quise recrearme en el cuerpo. Tenía que ser algo sensual y no erótico”, puntualiza Claret Muxart en una entrevista con El Español. “Estar a esa distancia otorga la intimidad que buscábamos en la escena, pero también garantiza la comodidad de Jan”. El resultado son unos planos mágicos, casi oníricos, que juegan con el limbo entre lo que realmente ocurre y lo que simplemente podría ocurrir.




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