NOUVELLE VAGUE Richard Linklater nos retrata una historia que gusta pero no conmueve

Richard Linklater es un director estadounidense que llego a su máximo esplendor con su film Boyhood, el cual se tiro 12 años rodándo, siendo las delicias de todo aficionado al cine de autor. Film que llego a ser reconocido con un premio Oscar y un Globo de Oro para Patricia Arquette como mejor actriz de reparto y un Globo de Oro a la mejor dirección. Pero Linklater no es un director que se ha basado únicamente en el cine independiente, el cual tambien tiene en su filmografía éxitos comerciales como Escuela de Rock con Jack Black. Con Nouvelle vague se reinventa y nos lleva a una de las épocas más gloriosas del cine francés. Para meternos de lleno en la filmación del film Al final de la escapada del prestigioso director Jean-Luc Godard. El film está protagonizado por: Jean-Paul Belmondo como Michel Poiccard, Laszlo Kovacs; Jean Seberg como Patricia Franchini; Daniel Boulanger como Inspector Vital; Michel Fabre como Ayudante de Vital; Henri-Jacques Huet como Antonio Berutti; Antoine Flachot como Carl Zubert; Van Doude como Periodista francoestadounidense; Claude Mansard como Claudius Mansard; Liliane David como Liliane; Jean-Pierre como Melville Parvulesco; Roger Hanin como Carl Zombach; Richard Balducci como Luis Tolmatchoff y Jean-Louis Richard como Periodista.


Richard Linklater se rehace así mismo para confeccionar un film que nos devuelve a lo analógico y al mismo tiempo nos muestra como los grandes maestros del séptimo arte francés, diseñaban sus films. Con unos presupuestos muy bajos. Dónde la parte más golosa se la llevaban los propios actores y actrices. Aunque al final no fuera mucho lo que consiguieran. El film dentro de su valentía a la hora de atraer un film que, para una inmensa mayoría de público juvenil, es algo que no apostarían por ir a verlo. Peca en algún momento de querer mucha información, hueca dentro de su estructura, de la que poco te aclaras. Más allá de las relaciones interpersonales entre el director y el equipo de producción o los propios actores. Mostrando un tortuoso camino en el que la mente del director es el que más quebraderos de cabeza daba a su propio productor (aunque en el fondo eran carne y uña), o los más que menos con los actores, donde la propia actriz estaba deseando terminar un trabajo que la suponía como una auténtica pesadilla.

Echo en falta las propias opiniones de François Truffaut o sus compañeros de trabajo que estaban dentro de la revista cinematográfica que habían creado entre ellos. Posando los actores que los caracterizan ante la cámara sin tener ningún tipo de recorrido. En cierto modo es un film que se recreará para los más nostálgicos, pero peca de piadoso y en algunos momentos llano. Aunque en el fondo nos muestra muchas técnicas de rodaje y como salir de un caos para adentrarse en otro. Siendo un film que divaga entre lo fetichista y lo clasicista. Intentando doblegar las reglas que estaban diseñadas en ese momento para ir un paso más allá. Un cine en el que las clases más desfavorecidas serían los que ocupasen los puestos del protagonismo dentro de las producciones. Algo que por alguna razón el film que, obvia y se aleja de su verdadera esencia a la hora de confeccionar el llamado cine negro.

Lo bueno de Nouvelle vague es que te acerca a ese París que fílmicamente esta aún por descubrir; pero juega con unos personajes llenos de clichés.

Nota: 6'5/10.

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