Nota de prensa:
El 8 de mayo se estrena en exclusiva, en Filmin, “La cronología del agua”. Presentada en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes, la ópera prima de Kristen Stewart lleva a la pantalla el libro homónimo de Lidia Yuknavitch (Cicely Editorial), unas memorias atravesadas por el abuso, la adicción, el deseo y la violencia, narradas desde una lógica fluida y fragmentaria.
Stewart recoge esa estructura no lineal para construir una película sensorial y profundamente física, donde los recuerdos emergen como destellos, impulsos e imágenes antes que como relato ordenado. Al frente del reparto, Imogen Poots (“28 semanas después”, “Green Room”) firma un auténtico tour de force interpretativo.
Sinopsis
La escritora Lidia Yuknavitch encontró la salvación, tras una infancia y juventud marcados por los abusos y adicciones, en la literatura y la natación y acabó convirtiéndose en una exitosa maestra, madre y escritora.
El debut de Kristen Stewart
Desde que leyó las memorias de Yuknavitch en 2017, Kristen Stewart supo que quería convertirlas en su primera película como directora: “A las cuarenta páginas estaba convencida de que nadie más podía hacer esta película”. Lo que le atrajo fue, precisamente, la dimensión corporal del texto, la forma en que Yuknavitch escribe sobre trauma, deseo y poder desde la experiencia física de ser mujer.
Sacar adelante el proyecto fue, sin embargo, un proceso largo y difícil. Stewart ha hablado abiertamente de las resistencias que encontró para financiar una obra tan radical para una directora debutante. Cuando contactó con Yuknavitch, encontró una aliada inmediata. La escritora describió aquel primer correo de Stewart como “un email increíblemente estimulante” y comprendió enseguida que no quería hacer una adaptación convencional, sino, en sus palabras, “una pieza de arte”.
Esa complicidad fue decisiva para una película que traslada a imágenes la intensidad del libro sin renunciar a una búsqueda formal propia. “La cronología del agua” revela además una nueva faceta de Stewart y la confirma como una voz a seguir también detrás de las cámaras.
Imogen Poots, en estado de gracia
Uno de los grandes activos del film es la interpretación de Imogen Poots, presente en prácticamente cada escena y entregada a un papel de enorme exigencia física y emocional. La propia actriz ha señalado que “cualquier actriz que conozco habría querido interpretar este papel”, y su entrega lo confirma.
Stewart, que la considera desde hace años una de sus intérpretes favoritas, encontró en ella la colaboradora ideal para encarnar un personaje atravesado por recuerdos fragmentados e impulsos contradictorios. “Trabajar con una actriz así… no hay nada que no pueda hacer. Toqué el cielo con ella”, ha llegado a decir la directora sobre las escenas más extremas del rodaje.
Rodeada por secundarios como Thora Birch, Jim Belushi o Kim Gordon, Poots compone aquí una actuación de gran intensidad, señalada por buena parte de la crítica como uno de los grandes hallazgos de la película y convertida en el corazón emocional de una de las óperas primas más comentadas del año.



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