El thriller policíaco "Código de silencio" gana el BAFTA a la mejor serie dramática


Nota de prensa:

“Código de silencio”, la serie británica que Filmin estrenó el pasado mes de febrero, ganó anoche el Premio BAFTA a la mejor serie británica en la ceremonia que la Academia británica de Cine y Televisión celebró en el Royal Festival Hall de Londres. 


Con este reconocimiento, Filmin consolida su trayectoria como plataforma de referencia para algunas de las ficciones británicas más premiadas de los últimos años. En su catálogo ya se han estrenado títulos distinguidos en los BAFTA de Televisión como “El quinto mandamiento” (mejor miniserie en 2024), “Such brave girls” (mejor comedia en 2024), “In My Skin” (mejor serie dramática en 2022) o “Inside No.9” (mejor comedia en 2021), reforzando así su apuesta por las series británicas de prestigio y las producciones reconocidas internacionalmente.


Código de silencio


“Código de silencio” es un innovador éxito de ITV que convierte la lectura de labios en una poderosa arma contra el crimen. La creadora detrás del proyecto es Catherine Moulton, y la dirección está repartida entre Diarmuid Goggins (“Kin”) y Chanya Button (“Doctor Who”). 



La protagonista, Alison Brooks, es una camarera que sufre sordera que trabaja en la cantina de una comisaría para mantener a su madre y a sí misma. Allí, la policía se percata de su habilidad para leer los labios y le pide que colabore en una investigación interpretando las conversaciones de unos peligrosos criminales. A medida que descifra sus intercambios secretos, Alison se convierte en un recurso invaluable para el caso, pero cuanto más se adentra, más peligrosa se vuelve su función. Es entonces cuando se cruza con Liam Barlow, uno de los sospechosos, y el vínculo entre ellos se estrecha. 


Tanto la creadora, Catherine Moulton, como la protagonista, Rose Ayling-Ellis (“Reunion”), son parcialmente sordas. La idea original surgió cuando Moulton estaba tomando clases de lectura de labios para perfeccionar sus ya adquiridas capacidades y se dio cuenta de la concepción tan errónea que se tiene de esta práctica, como si mágicamente aparecieran palabras al igual que leyendo un texto: “Aproximadamente solo entre el 30 y el 40% del habla es visible en los labios, El resto es, básicamente, un trabajo de conjetura muy informado. Observas el lenguaje corporal de las personas, sacas información del contexto, de lo que sabes sobre ellas e incluso del ritmo del habla. Recibes toda esa información y la unes como si fuera un gran rompecabezas. Eso me hizo pensar que eso es, en el fondo, lo que hacen los detectives, así que ¿por qué no ha habido una serie policíaca centrada en una lectora de labios?”.


Así surgió el doble sentido del título “Código de silencio”, referencia al tono de thriller en el que se enmarca y al propio código silencioso que conforma la lectura de labios. 

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