JUGADA MAESTRA Es de eso que... lo que tiene que pasar nunca pasa y lo que no piensas que sucedería, va y simplemente sucede... pues de eso trata el film

Tras debutar con "Emiliy la estafadora", el director estadounidense estrenó su segundo largometraje "Jugada maestra", remake del film inglés del director Robert Hamer "Ocho sentencias de muerte". El film está protagonizado por: Glen Powell como Becket Redfellow; Margaret Qualley como Julia, amiga de la infancia de Becket.; Jessica Henwick como Ruth, la novia de Becket; Bill Camp como Warren Redfellow; Zach Woods como Noah Redfellow; Topher Grace como el pastor Steven J. Redfellow, primo de Becket; Ed Harris como Whitelaw Redfellow, el abuelo de Becket; Nell Williams como Mary Redfellow; Bianca Amato como Cassandra Redfellow, la abuela de Becket; Adrian Lukis como Padre Morris; James Frecheville como Lyle y Sean Cameron Michael como Carles. Jugada maestra es una comedia de suspense, en la que a grandes rasgos nos muestra las decadencias de la alta sociedad. Como los tiburones se van comiendo entre ellos, auspiciados por su anisa de monopolizar todo lo que tenga un gran valor económico.



Becket a pesar del linaje de su madre, es un crío que es criado en un barrio obrero con una madre que fue despojada de su familia, al saltarse las normas de conducta, que estas tienen como inquebrantables. De ahí que criara a su hijo, con un padre que falleció nada más nacer, para no quedarse en una mancha más dentro de una sociedad que no comprende. De alguna forma se aprovecha de la carencia de visibilidad que le dio su abuelo, para poder acercarse más fácilmente a sus víctimas, los males llamados "primos" y ciertamente, lo eran en todas sus consecuencias.

El film nos muestra, una vez más, que siempre terminan pagando los justos por pecadores, aunque estos justos sean personas que viven en una realidad, totalmente alejada de la propia realidad y que, de alguna forma ya se estaban dilapidándose a sí mismos. Con un nivel de vida incontrolable. 
Pero Becket se encuentra a otras personas mucho más feroces y con una ambición totalmente desmesurada. De estas personas que harán lo imposible para poder vivir dentro de ese sueño de ricos, a los que sus padres les acostumbraron ya de pequeños. Julia es esa persona que clasifica y analiza cuidadosamente a cada persona, para saber por dónde la tiene que atacar y en qué momento hacer su intervención para que la pobrecita, siga siendo esa mujer que sin haber roto ni un solo plato, aparezca la bajilla totalmente desguazada. Ellos son dos personas de un mismo palo, pero con distinto color.

De Jugada maestra me gusta la naturalidad con la que tratan a los personajes y a la alta sociedad en sí misma. Como se van dando cuenta de que no todos pensaban como el propio abuelo y al mismo tiempo intentan remendar lo que llegó a suceder. Como el patriarca expulsa a su hija y los demás, debido al miedo de perder su posición social, miran para otro lado, aunque sepan que lo que está haciendo está mal. Dejando ese hecho en una laguna dentro de la familia. Lo que me repele es como pierde tanto a la hora de formular una crítica a la hora de mostrar que en realidad no eran de inocentes ni culpables, si no de esa élite que se va autodestruyendo, para poder llegar a controlarlo todo. Aunque suene a algo totalmente inmerecido.


Nota: 6/10.

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