Filmin estrena en exclusiva "Love Me Tender", un conmovedor drama presentado en Cannes, el 9 de octubre
Nota de prensa:
Filmin estrena en exclusiva el 9 de octubre “Love Me Tender”, el segundo largometraje de la guionista y directora Anna Cazenave Cambet, basado en la novela autobiográfica homónima de la escritora francesa Constance Debré (publicada en España por Alpha Decay). Vicky Krieps (“El hilo invisible”), nominada a la mejor actriz en los Premios del Cine Europeo, interpreta a Clémence, una mujer que, después de hacer pública su relación con otras mujeres, pierde el contacto con su hijo en medio de una disputa por la custodia.
Presentada en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes, “Love Me Tender” también pasó por el Festival Internacional de Cine de Gijón, ganando el premio CIFA a la mejor producción dirigida por una mujer, y obtuvo una nominación al Premio del Público al mejor film en los Premios del Cine Europeo. A través de la experiencia de Clémence, Anna Cazenave Cambet explora la tensión entre maternidad, identidad y libertad y plantea hasta qué punto una mujer puede mantener su propia vida sin que sus decisiones se utilicen para cuestionar su papel como madre.
Sinopsis
Al final del verano, Clémence (Vicky Krieps) confiesa a su exmarido (Antoine Reinartz) que mantiene relaciones amorosas con mujeres. Su vida da un vuelco cuando él se queda con la custodia del hijo que tienen en común. Decidida a no renunciar a nada, Clémence deberá luchar por seguir siendo madre, mujer y libre.
Vicky Krieps, una madre imperfecta
El personaje de Clémence exige una interpretación capaz de sostener al mismo tiempo la vulnerabilidad, la rebeldía y la contradicción. Vicky Krieps da vida a una mujer que no acepta renunciar a ninguna de las dimensiones de su existencia y que, mientras lucha por recuperar a su hijo, continúa explorando su identidad, su sexualidad y su vocación como escritora. “La película no ofrece respuestas fáciles ni absoluciones. Este personaje no es una heroína. Es imperfecta, compleja y real”, explica la actriz, que encontró precisamente en esa falta de certezas uno de los principales atractivos del papel.
Cazenave Cambet escribió el personaje pensando también en esa complejidad y encontró en Krieps a la intérprete capaz de llevarla a la pantalla. “Era un papel importante para Vicky y ella realmente quería defender a este personaje. Dio mucho de sí misma para interpretar a Clémence. Confió en mí y llegó a lugares a los que nunca había llegado antes”, explica la directora. La actriz, por su parte, entiende al exmarido de Clémence como el reflejo de una masculinidad herida: “Laurent es un ejemplo de cuando el ego masculino empieza a entrar en cólera porque está sufriendo y no entiende qué está pasando. Piensa: ‘¿Por qué no estoy incluido en esto? ¿Por qué ese tren se ha marchado sin mí?’”.
La ausencia como forma de contar
La separación de Clémence y Paul atraviesa toda la película y convierte la ausencia en una parte esencial de su relato. Durante buena parte de la historia, el hijo permanece fuera del alcance de su madre y también fuera del campo del espectador, que comparte con ella la incertidumbre sobre lo que ocurre durante esos meses. Cuando finalmente comienzan las visitas supervisadas, una relación familiar queda reducida a encuentros breves y reglados en los que cada gesto adquiere una importancia inesperada.
Cambet convierte ese vacío en una experiencia narrativa y emocional. La voz en off, extraída de los textos que Clémence escribe durante el proceso, acompaña la vida de una mujer dividida entre la batalla legal y el intento de seguir adelante. Incluso la primera visión clara del rostro de Paul se retrasa hasta uno de los encuentros supervisados, reforzando una distancia que no es solo física. La película encuentra así en la espera, el silencio y la falta de contacto una forma de contar el desgaste de una separación que se prolonga durante dieciocho meses.

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