Filmin estrena en exclusiva "Dos fiscales", la ficción histórica de Sergei Loznitsa, el 31 de julio


Nota de prensa:

El 31 de julio llega a Filmin, en exclusiva, “Dos fiscales”, la nueva película de Sergei Loznitsa (“Donbass”). Este thriller político, que compitió en las secciones oficiales de Cannes y Seminci, ha sido aclamado por la crítica especializada, que lo ha descrito como “una representación petrificante de la insurrección estalinista, un filme austero y absorbente que irradia un escalofrío de miedo y paranoia justificada” (The Guardian, cinco estrellas sobre cinco). 


Para esta ambiciosa ficción histórica, Loznitsa adapta la novela homónima del científico y escritor soviético Georgy Demidov, antiguo prisionero del Gulag, y construye un thriller moral ambientado en la Unión Soviética de 1937, en el corazón del terror de las grandes purgas estalinistas.



Sinopsis

En plena época de las purgas estalinistas, una carta que escapa a la censura lleva al joven fiscal Alexander Kornyev a investigar el caso de un prisionero acusado injustamente por la NKVD. Su búsqueda de justicia lo arrastra desde su ciudad hasta Moscú, adentrándose en los entresijos de un régimen opresivo lleno de sombras y manipulaciones.


Una tragedia sobre la fe en el sistema


Para Sergei Loznitsa, “Dos fiscales” es ante todo una tragedia moral sobre la fe ciega en el Estado y la colisión entre idealismo y realidad. El protagonista, Alexander Kornyev, encarna a esa primera generación posrevolucionaria formada en la promesa de una sociedad justa. Como señala el director: “Nuestro protagonista, un joven fiscal recién salido de la universidad, pertenece a la primera generación posrevolucionaria, criada con un espíritu romántico e idealista. Es un constructor intrépido y entusiasta de la sociedad del futuro, seguro de su propia rectitud. Ni siquiera puede sospechar que el mundo en el que vive está lejos de ser ideal”.


En esa convicción reside la dimensión trágica del relato. Kornyev no es un disidente ni un opositor: es un creyente. Y precisamente ahí emerge la ironía que articula la película. “El sistema destruye a sus más fervientes partidarios, sus propios ‘verdaderos creyentes’”, subraya Loznitsa, apuntando a uno de los mecanismos más perversos de los regímenes totalitarios.


Dividida en dos partes, con prólogo e interludio, la narración acompaña esa progresiva toma de conciencia del protagonista: “Toda la primera parte de la película es, en realidad, solo el comienzo de la historia de Kornyev. Solo en el minuto 60 de la película nos damos cuenta de lo que el protagonista debe hacer”, explica el cineasta. 


Asimismo, para Loznitsa, la vigencia del relato es evidente: “Estos temas seguirán siendo relevantes mientras haya regímenes totalitarios en el poder en cualquier parte del mundo”. 

Comentarios