Doklab Navarra se afianza como espacio de formación y conexión


Nota de prensa:

Una decena de proyectos documentales han participado en la quinta edición de Doklab Navarra, que se ha desarrollado entre el 7 y el 13 de septiembre en el Palacio de Olza, a 10 kilómetros de Pamplona. La selección de este año ha reunido dos proyectos procedentes de Colombia, dos de México, uno de Argentina, tres de Navarra y dos de la Comunidad Autónoma Vasca. Los cinco proyectos navarros y vascos han podido participar gracias a las becas concedidas por Acción Social de Caja Rural.


Los proyectos seleccionados son «Todos se fueron», de Laura Castillo y Jefferson Jiménez; «La hora del postre», de Mikel González; «Las tejedoras», de Agustina Lasagni; «Maura: la historia de un delicioso error endiablado», de Franks Duque y Norma Oliveros; «Toda la vida», de María Monreal; «El-Ur», de Julen Zubiete; «Todas las formas de ver», de Ane Nafarrate; «Muro, felices fiestas», de María Manero; «El camino de la soledad», de Fanny Navarro y Fred Cayetano; y «Elegir el fuego», de María Mora.


El director de esta residencia, Pablo Iraburu, considera que “con esta nueva edición, Doklab Navarra se afianza como un espacio de formación y conexión para proyectos documentales en desarrollo que buscan consolidar una mirada autoral y encontrar vías para acceder al mercado internacional”.


Durante la residencia, las creadoras y los creadores han trabajado en el desarrollo de sus películas mediante la metodología propia de Doklab Navarra. La edición finalizó con una sesión de pitch en la que presentaron sus proyectos ante un jurado integrado por Beatriz Setuain, Itziar García Zubiri y Oskar Tejedor.


A la jornada de cierre asistieron también el realizador Jorge Fernández Mayoral; Julio Mazarico, de Filmoteca de Navarra; María Rodríguez, de Navarra Film Industry; las documentalistas Helena Bengoetxea y Amaia Merino; los productores Rosa García Loire y Quim Torrens; Arturo Cisneros, en representación de CLAVNA, y Juan San Martín, de NAPAR.


Tras las presentaciones se celebraron encuentros individuales con los profesionales invitados. Estas reuniones permitieron a las personas participantes recibir valoraciones sobre sus propuestas, establecer nuevos contactos y explorar posibles vías para continuar desarrollando sus películas.


Diez miradas sobre la memoria, la identidad y el territorio

«Todos se fueron», de Laura Castillo y Jefferson Jiménez, se acerca a Cachano, un músico y compositor de setenta años que vive solo en el Valle de Tenza, en Colombia. Depositario del legado de la Ganachicha, una tradición oral que conserva las historias de los campos de Boyacá, Cachano emprende la grabación de un disco junto a antiguos compañeros y jóvenes de la región mientras una cantera transforma la montaña y el paso del tiempo amenaza sus recuerdos.


El navarro Mikel González ha participado con «La hora del postre», un proyecto protagonizado por cinco residentes de la Casa de Misericordia de Pamplona. Sus protagonistas reconstruyen diferentes episodios de sus vidas con una única condición: ninguno interpreta su propia historia, sino que se encarga de dirigirla. El proceso creativo, los ensayos, los viajes y la vida cotidiana en la residencia conforman un retrato sobre la vitalidad en la vejez, el sentimiento de pertenencia y la vida en comunidad.


«Las tejedoras», de la argentina Agustina Lasagni, parte del feminicidio de María Isabel Speratti Aquino para entrelazar su historia personal con la historia del tejido en América Latina. La película recorre comunidades en las que este oficio ha sido una forma de sustento, vínculo social y conservación de la memoria, y observa cómo las jornadas de tejido colectivo lo han convertido también en un símbolo de lucha contra la violencia patriarcal.


Franks Duque y Norma Oliveros han presentado «Maura: la historia de un delicioso error endiablado», construido a partir de una entrevista inédita concedida en 2024 por Maura de Caldas, cantaora, matrona y pionera de la cocina tradicional del Pacífico colombiano. El documental recorre su llegada a la Cali de los años sesenta, la creación del restaurante «Los secretos del mar» y el origen de platos como el arroz endiablado, al tiempo que indaga en una tradición culinaria heredada de sus antepasados africanos.


«Toda la vida», de la navarra María Monreal, se adentra en la intimidad de Lorenzo, un hombre de 52 años que vive en un caserío junto a sus padres. A partir de la observación de su vida cotidiana, la directora construye un retrato sobre los afectos, los vínculos familiares y todo aquello que permanece oculto tras las apariencias.


En «El-Ur», Julen Zubiete dirige su mirada hacia la progresiva desaparición de la nieve en un planeta que se calienta a un ritmo sin precedentes. El proyecto conecta la transformación del paisaje con el ruido exterior e interior de la sociedad contemporánea y se pregunta cuándo veremos por última vez ese silencioso fenómeno blanco cayendo del cielo.


«Todas las formas de ver», de Ane Nafarrate, nace de la pérdida progresiva de visión del padre de la directora. Su deseo de comprender qué significa realmente ver la conduce hasta una asociación de personas con baja visión, un espacio en el que la pérdida convive con el deseo de continuar compartiendo, construyendo y habitando el mundo de otras maneras.


La navarra María Manero ha participado con «Muro, felices fiestas», una búsqueda transatlántica que recupera las cartas enviadas durante cuatro décadas por Raimundo Muro, un emigrante navarro establecido en Argentina. A través del arte y de la memoria colectiva, su localidad natal trata de reconstruir su historia y devolverlo simbólicamente a casa.


«El camino de la soledad», de Fanny Navarro y Fred Cayetano, retrata a Nancy, una mujer que llegó hace más de veinticinco años a la Sierra de Catorce, en México, como religiosa. Tras negarse a regresar al convento, fue excomulgada y construyó en la montaña una vida marcada por la fe, el trabajo en el campo y una autonomía radical. El documental observa cómo las transformaciones del territorio y la llegada de nuevas tecnologías comienzan a alterar el mundo que ha creado durante décadas.


Por último, «Elegir el fuego», de María Mora, parte del hallazgo de diecisiete cintas de casete intercambiadas en 1981 entre dos guerrilleros guatemaltecos y su hijo de cinco años, exiliado en Francia. A través de este archivo familiar, la directora aborda las huellas de la violencia heredada y plantea la ternura como una forma radical de resistencia.


Premios y oportunidades para continuar el desarrollo

«Las tejedoras», de Agustina Lasagni, ha recibido el premio de DocsMX, mientras que «El-Ur», de Julen Zubiete, ha obtenido el reconocimiento de DocsBarcelona. Además, «Todos se fueron» disfrutará de un encuentro individual con la cineasta Tatiana Huezo; «Todas las formas de ver», con Chico Pereira, y «Elegir el fuego», con Waad al-Kateab.


Todos los proyectos participantes han recibido una suscripción gratuita de un año a GuideDoc y han pasado a ser elegibles para participar en IDFAcademy. Uno de ellos tendrá la oportunidad de formar parte de este prestigioso programa internacional de formación y acompañamiento para cineastas emergentes.


La programación de la quinta edición incluyó también la proyección de «Black Water» y un encuentro con su creador, el cineasta navarro Natxo Leuza, gracias a la colaboración de En Buen Sitio Producciones y Golem.

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