Filmin estrena "Iván & Hadoum", la historia queer premiada en Berlín y Málaga, el 2 de octubre


Nota de prensa:

Filmin estrena el 2 de octubre “Iván & Hadoum”, la ópera prima de Ian de la Rosa, tras sus dos cortometrajes: “Victor XX”, distinguido con el tercer premio de la Cinéfondation de Cannes, y “Farrucas”, nominado al Goya y ganador del Gaudí al mejor cortometraje. La película recibió el Premio Teddy en el Festival de Berlín y fue distinguida con el Premio Especial del Jurado (Biznaga de plata) y el premio al mejor guion para De la Rosa en el Festival de Málaga.


Ambientada en los invernaderos de Almería, “Iván & Hadoum” cuenta el reencuentro de Iván y Hadoum, dos antiguos compañeros de colegio que vuelven a coincidir trabajando y entre los que acabará surgiendo una relación. Protagonizada por Silver Chicon y Herminia Loh, la película sitúa esta historia de amor en un entorno atravesado por las responsabilidades familiares, la precariedad laboral y las aspiraciones de futuro, y plantea qué ocurre cuando el deseo entra en conflicto con la vida que uno ha construido.



Sinopsis

Iván se enamora de Hadoum, una nueva compañera, en el invernadero de Almería donde ambos trabajan. Sin embargo, su anhelado ascenso laboral interferirá en su relación, forzándole a decidir qué tipo de persona quiere ser.


Un Romeo y Julieta queer


“Iván & Hadoum” recupera el esquema clásico de los amantes que encuentran obstáculos para estar juntos, pero lo hace desde unos personajes y un contexto muy alejados de los relatos tradicionales. Iván es un hombre trans integrado en su entorno y con una estrecha relación con su familia, mientras que Hadoum, de origen marroquí, vive una situación más precaria y está acostumbrada a encadenar trabajos temporales. La película no convierte la identidad de Iván en el conflicto de la historia, sino que permite que su vida sentimental, sus deseos y sus contradicciones ocupen el primer plano. “He querido contar una historia de amor clásica con personajes que no lo son, algo así como una versión de ‘Romeo y Julieta’ en los invernaderos almerienses”, explica De la Rosa en El Periódico.


Esa mirada se extiende también a los cuerpos y a la intimidad. El director apuesta por mostrar el sexo, el deseo y los cuerpos trans con naturalidad, sin convertirlos en una excepción narrativa ni en un motivo de dramatización. Frente a una representación tradicionalmente marcada por el sufrimiento, De la Rosa reivindica otras posibilidades para sus personajes: “Hay que decirlo más: ser trans es maravilloso, porque te da la oportunidad de ser la persona que necesitas ser”, afirma en El Periódico. La película encuentra así en el amor y en el deseo un espacio de reconocimiento y libertad.


Cuando el deseo despierta la conciencia de clase


La relación entre Iván y Hadoum también está condicionada por el lugar que cada uno ocupa dentro del mundo laboral. Hadoum participa en la movilización de los trabajadores cuando el invernadero afronta una posible venta y una reducción de plantilla, mientras que Iván ve en un ascenso la posibilidad de mejorar las condiciones económicas de su familia. El conflicto no se limita al enfrentamiento entre dos posturas: obliga a Iván a preguntarse qué debe a los suyos, qué espera de su futuro y qué está dispuesto a sacrificar para conseguirlo.


De la Rosa quería que esta dimensión social formara parte del relato sin imponerse sobre él. “Durante el proceso de escritura tenía muy claro que la historia de amor de la pareja protagonista estaba por encima de esas otras capas a las que tú denominas drama social, que me parece una etiqueta muy elitista”, explica en Caimán Cuadernos de Cine. La película se aleja así de las convenciones del drama social para entrelazar romance, trabajo y conciencia de clase, haciendo que el conflicto laboral sea inseparable del proceso de transformación de Iván. Como señala el propio director en Caimán, se trata también de “ese despertar de conciencia de clase, a través del deseo, que vive Iván”.

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