'La mala madre', de Alicia Albares, llega a Sitges con una historia de terror sobre la maternidad, la culpa y la obsesión


Nota de prensa:

Alicia Albares se adentra en el cine de terror con La mala madre, su primer largometraje como directora y guionista, que tendrá su estreno mundial en la 59ª edición del Festival de Sitges, dentro de la sección Panorama. Protagonizada por Thaïs Blume, la película parte de una historia de miedo y secretos para explorar el lado más inquietante de la maternidad: el miedo a perder un hijo, la culpa, el arrepentimiento y la obsesión que puede esconderse detrás del deseo de proteger.



Victoria despierta sin recuerdos en una casa aislada. Un médico y una mujer que dice ser su madre se ocupan de ella y tratan de convencerla de que se encuentra allí después de sufrir un accidente en el que murió su hija. Pero algo no encaja. A medida que recupera fragmentos de su pasado, Victoria empieza a comprender que no está allí por voluntad propia y que las personas que la rodean esconden una verdad mucho más perturbadora. Secuestros, asesinatos y una presencia femenina vinculada con aquello que le ocurrió a su hija convierten la casa en el escenario de una pesadilla de la que tendrá que encontrar la forma de escapar.


El terror desde una mirada íntima

Albares construye La mala madre desde una inquietud personal y utiliza los recursos del género para adentrarse en una experiencia que conoce, imagina y cuestiona desde una perspectiva íntima. La maternidad aparece así despojada de su imagen idealizada y convertida en el origen de una historia de miedo en la que protección, amor, culpa y obsesión terminan confundiendo sus límites.


«Rodar La mala madre ha sido una experiencia catártica. Este proyecto nace de un lugar íntimo y visceral; de una mirada personal que utiliza a Victoria, la protagonista, como un alter ego para explorar un camino que no tomé, pero que habita en mi imaginario: el de la maternidad como mandato», explica la directora.


La película se detiene también en la presión social y religiosa sobre las mujeres y en la idea de la maternidad como destino, pero lo hace desde las herramientas del género. «A través de las herramientas clásicas del thriller y el terror, envuelvo un drama de transformación profunda», señala Albares. «Victoria recorre un arco extremo: desde el arrepentimiento hasta el descubrimiento de lo que realmente significa ser madre».


El resultado es una película que no renuncia a la dimensión más física e inquietante del terror. La intención de Albares es que el espectador avance junto a Victoria entre secretos, mentiras y revelaciones hasta un clímax que, además de buscar el impacto, deje abiertas algunas de las preguntas que atraviesan la historia.


De los cortometrajes al terror de Sitges

La mala madre supone el salto al largometraje de una cineasta con una amplia trayectoria previa en el cortometraje. Albares comenzó a trabajar en el cine a los 19 años y ha participado en los equipos de dirección y producción de más de quince largometrajes. Sus trabajos han acumulado más de 700 selecciones en festivales y cerca de 120 premios, entre ellos los obtenidos por Madres de Luna y Esto no es Noruega, codirigido junto a Paco Cavero y seleccionado entre los quince cortometrajes finalistas de los Premios Goya.


El proyecto de La mala madre ha tenido además un largo recorrido previo dentro del circuito internacional especializado en cine fantástico, con su paso por iniciativas como Frontières, Blood Window, Festival de Guadalajara (México), Fantastic 7 del Festival de Cannes y Woman in Fan del Festival de Sitges. Tras ese proceso de desarrollo, la película llega ahora a Sitges convertida en la primera incursión de Albares en el largometraje y en el terror desde la dirección.


Thaïs Blume encabeza el reparto

Thaïs Blume (Sin tetas no hay paraíso, El Príncipe) interpreta a Victoria, el personaje alrededor del que se construye toda la pesadilla. Junto a ella participan Alex Gadea (El secreto de Puente Viejo, 1992), Mariana Cordero (La que se avecina, La novia), Marina Alegre (Favàritx, Ni oblit ni perdó), Lluna Aldasoro (Nena), Jordi Aguilar (El bar, Bajo sospecha) y Javier Pereira (Que Dios nos perdone), ganador del Goya al Mejor Actor Revelación por Stockholm.


Producida por Admirable Films y Mordisco Films con el apoyo de ICAA, Instituto Valenciano de Cultura (IVC) y ÀPUNT Media, distribución a cargo de 39 Escalones Films y con Latido Films como agencia de ventas internacionales, La mala madre se rodó durante seis semanas en distintas localizaciones de la Comunidad Valenciana. Su estreno mundial en Sitges será la primera oportunidad para descubrir una película con la que Alicia Albares lleva al terreno del thriller-drama una historia profundamente ligada a sus propias inquietudes sobre la maternidad, la identidad y las formas que puede adoptar el amor cuando se convierte en obsesión.

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